martes, 28 de abril de 2015

Crónica MAPOMA 2015 por Jose Escudero

“Ama y haz lo que quieras.
Si callas, callarás con amor;
si gritas, gritarás con amor;
si corriges, corregirás con amor;
si perdonas, perdonarás con amor.
Si tienes el amor arraigado en ti,
ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos".
San Agustín (354-430)

Yo añado
si corres, corre con amor
…Porque ninguna otra cosa serán sus frutos.

Y ya estoy emocionándome… porque así lo siento, porque amo.

El domingo por la mañana escribo en Facebook que “llegó el momento del Maratón
Va por ti Laia
Hoy correré con muchas personas en mi corazón, muchos amigos lesionados, enfermos, Antonio; la mamá de mi gran amiga y maestra, Desam; Fika, Javi, Goofi, y tantos otros nombres de amigos que no puedo mencionar por preservar su intimidad y porque ésta lista, desafortunadamente sería muy larga. También llevo en mi corazón a la gente de Nepal E India que han sufrido el terremoto...”
Pero el domingo quería dedicar  la carrera a Laia y a sus padres, porque la vida es renacer, nacer es amar, es sentir que nos aman.


El día de reyes recibo como regalo el dorsal para el maratón de Madrid con la ilusión que hace saber que tienes unos meses para entrenar y llegar mejorando la marca anterior, pero el universo a veces  es “cruel “ y te pone pruebas, son señales que te hacen seguir por un camino que tú no comprendes, pero dejas fluir…
Este año me han regalado muchos dorsales para un montón de carreras pero había algo en mí que no me dejaba correr, eran pruebas evolutivas de carácter personal, algunos lo llaman problemas personales, que me estaban desmotivando para correr.  Habré corrido 5 carreras y pocos entrenamientos más, hasta tuve que ceder el dorsal de la MM de Madrid y perdí el dorsal de Navalcarnero al Límite, muy a mi pesar. Por otro lado y para compensar la falta de entrenamiento, he estado cultivando el espíritu. Toda prueba es una posibilidad de evolución. El mundo no va en contra mía, soy bendecido por el universo porque cada dificultad que me pone en el camino es una opción de ser consciente y seguir hacia delante. Una cosa por otra.
Pero se acercaba el día del maratón y yo no las tenía todas conmigo. Intento vender el dorsal pero se me pasa la fecha de cambio de titular porque me llegó tarde el certificado que justificaba “mi lesión”. Una semana antes intenté vender el dorsal pero no pude, el hecho de correr con otro nombre una carrera como ésta es un riesgo que no se debe hacer, así que sin más esfuerzos dejé fluir la vida. Pensé en hacer la última parte acompañando a Jose Carlos Ojeda…no sé, por amortizar el dorsal, es una trampa que no se debe hacer…mi idea era regalar la medalla a algún niño al llegar a meta, porque obviamente no hubiese merecido la medalla de finisher si hago trampas…pero la “miserable” (ups, perdón, que he prometido no emitir juicios este año) bolsa del corredor que dan en la meta, al menos quería haberla aprovechado, amortizar los 55 euros que costó el dorsal.

En la última semana, el martes antes de la carrera, pasaron dos cosas importantes. Una, el mensaje del Capi del Team Madrid del Team Sprot spirit, equipo al que orgullosamente pertenezco, Carlos Fisioteko en el grupo de WhatsApp, animaba a Pedro y a Maite para que se vinieran a disfrutar de lo que pudiesen, a modo paseo,  a modo disfrute… Esas palabras me quedaron grabadas.
Tomé un café con una amiga a quien cuanto más conozco más quiero, Yolanda, y me comentó que nuestro amigo común, Luisfer, quería correr sin haber entrenado mucho, como yo. Así que se unió al café y decidimos ir juntos. Lo puse en Facebook y se unieron al pelotón de las 6 horas, Nacho, Jan y Carlos. Pongo por adelantado que ha sido un placer compartir kilómetros con vosotros.
Ya era el hombre más feliz del mundo porque tenía una meta a tan solo 42´195 metros de aquí, Correr descalzo la gran prueba, el maratón de Madrid.
El jueves me manda Paco un mensaje y una foto y me dice que la razón por la que el destino no ha querido que le cediese su dorsal es que acaba de nacer su hija y obviamente la prioridad es quedarse sin dormir por Laia no por una carrera.
Entonces entiendo todo. El universo no hace nada en balde. Nada.
Todo tiene sentido y yo tenía que estar al menos en la línea de salida el domingo.
Tenía miedo antes de la carrera, lo puse en las RRSS, sabía que no iba a dormir por los nervios la noche anterior. Mi miedo no era correr descalzo, era no haber entrenado, así que mi planteamiento era correr hasta no poder más y  a partir de ahí, caminar. Cabeza, mucha cabeza porque me daba miedo el corazón…  romperme el  corazón…
El viernes pone mi amigo Francis un Buenos días en Facebook donde me  menciona y me pone por las nubes, de maestro Jedi para arriba, me tiene en alta estima y sus palabras me siguen toda la carrera.
Voy con Luis, otro personaje que para qué os cuento, a la feria del corredor. No se puede apreciar más a una persona, joder ¿de qué  tengo miedo? Le quiero, coño..jajaja, es que después de la chapita de recuerdo que nos dieron da cosa decirlo no sea que tengamos malos entendidos…jajaja…la guardaré siempre, amigo…
Nos dimos unos consejos, él me recomendó que entrenase un poco antes del maratón, jajaja,  y yo que se visualizase llegando a las tres horas y feliz, y así se cumpliría, creo que no entendió bien el mensaje y se visualizó entrando a las 3:05, jajaja, bueno, el tiempo es relativo y el día fue muy malo para bajar de las 3:00 horas.

Por la tarde recibo un mensaje de Manuel Fernández, que me lleva unas zapatillas donde yo quiera, que quiere correr conmigo un tramo…que no haga locuras…yo no puedo pedirle que me acompañe porque realmente no tengo ni idea  de lo que iba a ser de mí. Quería llegar el último, y hacer correr a mi ritmo es una putada para los corredores de élite como son mis amigos.
El sábado por la noche recibo la llamada de Mikel, que entre 10 y 11 estaría corriendo a mi lado desde Bilbao, así son los bilbaínos, leche…y bien que lo sentí a mi lado. A él y a muchos amigos que me han enviado sus energías.

El domingo voy pronto al punto de encuentro y allí veo a cientos de amigos. No puedo decir nombres de todos, es impensable…espero que lo entendáis.

Empieza la carrera y salimos tranquilos Jan, Nacho, Carlos, Lusifer y yo. Hablando, riendo, disfrutando cada minuto. Disfrutando de verdad.
En dos partes de la carrera vemos a Yolanda, Javier, Manu y Cristina…que voy a decir de ellos…Manu y Cristina son tan especiales para mi…no hay palabras, solo de pensar en lo que nos une se me escapan unas lágrimas de emoción por las mejillas mientras esto escribo… Yolanda es otra gran mujer, ve las señales, tiene un algo especial. Me encanta, y su pareja ¿lo puedo decir? Javier, es otra gran persona que se dejó la voz animándonos. ¡qué gran alegría me dio veros en ambos puntos de la carrera!

Para no hacer más larga la crónica, me encantó sentir el calor del público, los ánimos de todos los amigos que había durante el recorrido, a muchos no les reconocí pero sentí sus energías.

El primer bajón me pasó al coger Ferraz, seguí corriendo sabiendo que estaba a punto de llegar al límite, pasamos la línea de la media maratón. Al enfilar Paseo de Camoens el asfalto me hace mucho daño, Luisfer me habla de la fuente que hay bajando, me dice que en las corrientes de agua de las fuentes habitan, se esconden, las hadas, y justo ahí siento a Campanilla volar a mi lado y sigo.

Siento un dolor en el talón y entonces me paro, Luisfer me dice que me ponga los huaraches, no quería escucharle. Jan, Nacho y Carlos le hacen coro, se paran conmigo y me esperan…voy hacia la zona de la acera de tierra donde hay un banco para ponerme los huaraches, pero aprieto los puños y digo que no, sigo por el camino de tierra y por césped con mucho miedo de no clavarme nada.
Pienso en que corro por Laia y por todos los amigos enfermos y lesionados y no  puedo fallarles, pienso en María, mi hija, en Campanilla, esa hada que me sigue,  también  pienso en IMO, la revista que estamos sacando Raquel y yo, de pensamiento positivo y acción, todo está en la cabeza, ¿cómo voy a pinchar? No hay opción, me he visto llegando a la meta descalzo. Y llegaré así, justo antes de que cierren la meta pero llego.

 Mis amigos me apoyan y me respetan. ¿Cómo no les voy a amar? Son increíbles.  Bajando por Avda. de Valladolid, más o menos el km 26 ya flaqueo y no puedo seguir mucho más su ritmo, ellos bajan un poco para estar conmigo, hasta llegar a Príncipe Pío, allí de nuevo Manu, Cris, Yolanda y Javier…Abrazos, lágrimas, amor, mucho amor, emociones tan fuertes…Joder, que me sigo emocionando…lloró.
Continúo solo, me paro a beber Powerade en el Puente del Rey y de pronto escucho una voz, es Cristina, pianista de nuestro coro, exprofe del cole de mi hija, pero sobre todo una gran mujer y una amiga muy especial. Me grita y viene corriendo hacia mí, con su enorme tripa de mujer feliz que está a punto de dar a luz a Teresa. Nos fundimos en un inmenso abrazo. ¡tan intenso! Sigo llorando…perdonar mi sensibilidad…Noto a Teresa en la tripa de Cristina, feliz. Noto su energía…es que la carrera iba de eso, de nacimientos, de felicidad, de ángeles…y yo he tenido la gran fortuna de sentir esa energía a través de todos los poros de mi piel y de mi alma.

Soy tan afortunado…

Sigo un poco con Jan, me encuentro con Toni, ellos siguen juntos, yo no puedo correr por esa parte de la Casa de Campo, el suelo es imposible para mí. Camino un poco, el cansancio está ahí pero lo aguanto. Los músculos empiezan a quejarse, esa falta de preparación…la lluvia era una bendición para mis pies, me refrescaban mucho, me encanta pisar los charcos. Por la Casa de Campo corrí con mi peque María hace poco en una quedada de los Drinkingruners, a quienes vimos en Serrano animando como locos, Alberto, Pablo, todos seres extraordinarios, ángeles en pantalón corto…
Por allí ya iba solo, pensando en María, corría por la zona de tierra, al lado de la calzada, era todo barro, me resbalo mucho, superé esa prueba hablando con la naturaleza, sintiéndolas raíces, comunicándome con los árboles, sentir la lluvia, el barro, era todo una conexión hermosa con el universo y lo quise aprovechar, sentir cada instante como algo eterno, porque luego volvería al duro asfalto y disfruté como un niño esa parte que se suele hacer dura del KM 28 al 30.
Al llegar al Metro Lago subo por la cuesta que es muy dura pero voy adelantando gente, por un riachuelo que baja por el asfalto, me paro en un charco y me limpio los pies de barro, sigo feliz. Crecido. Subo con dignidad la cuesta. Me acuerdo del año pasado con Luis, Berta y el Abuelo Caracol…
Sigo por Pª Ermita del Santo, ya queda poca gente en la calle, pues ya era tarde y llovía mucho. Yo voy a un ritmo lento pero constante, hay un hombre en medio de la calle me ve y me dice ¿eres Jose Escudero Ramos? Te digo por Facebook. Soy Miguel ÁNGEL Delgado…sus palabras me emocionan, casi no puedo responder que sí, que gracias por sus palabras, me llevo mi puño cerrado a mi corazón y se lo envió. Esa fue la constante hasta el final de la carrera, cada vez que alguien me decía algo, respondía así. Con Corazón  porque no tenía palabras para tanta emoción.

De ahí al final, lluvia, consciencia, amor…todo el mundo me decía cosas. No flaqueé en ningún momento, solo hubo unos instantes donde tuve que caminar por culpa del asfalto, corrí por la acera pero resbalaba también.
Adelantaba a algunos corredores, uno de ellos al verme me preguntó si necesitaba algo…más emoción por mis venas.. Gracia, amigo, necesito amor y eso ya me lo has dado con tu pregunta.

Adelanto a Jan y a Toni pero al poco me vuelven a adelantar, siempre sonriendo, animando. 

Cuando llego a Marqués de Salamanca siento que ya estoy en meta pero no puedo acelerar, el asfalto es una KK, voy por acera hasta donde puedo. Llego a la puerta del Retiro. Enfilo lento el último kilómetro, llorando, mojado, bendiciendo y agradeciendo cada instante, casi 6 horas de plena consciencia y satisfacción.

El reto no ha sido correr un maratón descalzo, ha sido correr sin haber entrenado.

Haber terminado feliz, orgulloso de saber que todo está en la cabeza y en el corazón.
Lo he conseguido gracias a cada abrazo, a cada susurro, cada energía que me habéis prestado, Es ahora cuando entiendo la UNICIDAD, todos somos lo mismo. Somos Amor.
Gracias por hacer que sáquelo mejor de mí mismo.
Gracias
Gracias
Gracias

Tras cruzar la meta me encuentro de nuevo con Toni y con Jan, me esperaron unos minutos en la meta hasta que llegué yo.
Recojo la merecida medalla, veo a Nacho, estaba entero, podría correr otros 50 km seguidos…el próximo domingo se va, junto con Jan, a los 101 peregrinos. OLÉ

Llamo a casa y me dice mi mujer que han ido, María y ella, a animarme pero no me vieron. Se fueron antes de que llegara. Sus energías también me acompañaron en todo momento.  El volver a correr se lo debo a María, pero esa es otra historia…Quiero ser su ejemplo, quiero que sepa que si yo puedo hacer esto, ella puede hacer todo lo que se proponga. Podemos cambiar el mundo y se cambia perdiendo el miedo a hablar de amor, de ángeles en el camino y con espíritu de sacrificio.

No hubiese podido hacer esto sin la ayuda de todos los que me rodean en mi vida…de mi familia, hadas, ángeles, amigos virtuales o físicos…

Gracias por estar en mi vida.

Si corres, corre con amor…
…Porque ninguna otra cosa serán sus frutos.


domingo, 12 de abril de 2015

Crónica de la media maratón de Coslada 2015

Crónica de la media maratón de Coslada 2015

Me he despertado muy pronto, quizás sea cosa de las energías que se están moviendo por el universo, tanto eclipse y tanta leche, jajaja, o que me estoy metiendo mucha caña al cuerpo, Constelaciones Familiares, sesiones de técnica metamórfica, Reiki….¿cómo es? El que juega con fuego se acaba quemando…pues eso. Si quieres evolucionar tiene un coste temporal, es parte del juego de esa evolución  que ando buscando siempre. El que diga que ya ha llegado a lo más alto, creo que debería volver a empezar.
Llegué muy pronto a Coslada, creo que de los primeros, fui descalzo todo el tiempo, mis zapas se han roto y ya no tengo más calzado que mis huaraches, y no me apetecía ponérmelos, bueno lo confieso, tenía problemas con los cordones, jajaja…no soy capaz “de atar” algo…
Busco mi número de dorsal 235, suma 1, el comienzo, paso por mi mesa y me estoy marchándome cuando una chica de la organización se me acerca y me pregunta que si voy a correr descalzo. Estamos hablando un rato, me cae bien. Es psicóloga. Le digo que estoy un poco bajo de ánimo, que vengo sin entrenar y que llegaré el último. Me responde que me admira, que seguro que llego bien, sin prisa, que disfrute. Me sube el ánimo y se lo digo. Nos hacemos una foto, “has sido el ángel madrugador” digo a María.
Esta carrera se la debo a mi tía Mari Carmen que vive por allí, la idea era que estuviese pronto para tomar un café y luego que viniese a la meta, pero no ha podido venir porque hoy ha pasado mala noche y seguía encontrándose mal. Te eché de menos.
Voy al bar próximo, me tomo un café y charlo con un par de corredores, sonrisas y nuevos amigos.

Me sobra mucho tiempo para el comienzo así que decido ir a meditar a la zona de meta. Me siento en un rincón y aunque la música de animación está muy alta, consigo aislarme salvo en las frases que el universo quiere que escuche. Mensajes y más mensajes. Sonrío y alguna lágrima cae. Emoción por escuchar los mensajes del universo.

Escribo esto en Facebook

Hoy me siento como decían los nativos americanos 
Today is a Good Day to die 
Hoy es un buen día para morir
Comprensión, aceptación, amor y evolución
Vamos a disfrutar por los que no pueden
En mi corazón muchas personas, mi tía, Yolanda, Yolanda y Taty especialmente.
Vamos a ver que hacemos 
De momento el asfalto de Coslada parece aceptable 
Amo al universo y el universo me ama

Y un poco más tarde escribo

Meditación antes de la carrera
Hoy no huyo, precisamente hoy me enfrento a mis miedos, esos que me han intentado paralizar pero que no lo han conseguido.
Hoy me enfrento a mí mismo y planto cara a las adversidades.
Hoy me siento frágil y débil y por eso estoy aquí, para demostrarme que el pensamiento crea realidades.
Me espera algún ángel en la meta y voy a su encuentro.
Gracias, universo, por ponerme pruebas que puedo superar.


Comprender, aceptar, amar y evolucionar, no es poco…hay que hacer un gran trabajo y estoy en ello para poder llegar a poner en coherencia mis pensamientos, mis palabras y mis actos, a veces no es fácil.

Veo a Gonzalo Rincón, Gacela de Retiro, nos saludamos y solo le veo corriendo. Le tocaba hacer 28 km para su plan MAPOMA y allí estaba el hombre, haciendo sus deberes. Genial. Lo harás de lujo.

Marcho para la zona de salida, era en otro lugar diferente. Voy tranquilo, charlando con unos y con otros. Hoy quería estar solo y he estado esperando al sol, disfruta de la quietud del presente.

Llega la hora de salida y me pongo al final. Charlo, me preguntan lo de siempre, qué si corro descalzo y tal. No me importa responder siempre lo mismo. La mayoría son gente curiosa con ganas de saber.

Comienza la carrera y según avanzo el asfalto se va poniendo peor. Glups…voy muy tranquilo. Siempre hay alguien que te recuerda “el valor que tengo” por correr así. Algunos con más gracias.
Al comienzo de la carrera me preparo para darme Reiki en movimiento, esto es, ayudarme de las manos en su movimiento para darme Reiki en corazón y pulmones, lo probé hace poco y me gustó. Así que todo el tiempo sentía la energía fluir por mi cuerpo. De hecho fui con los pulmones muy cargados por el final de un catarro, al principio me costó respirar pero antes del primer kilómetro, estaba genial.
Por no hacer la historia muy larga….
Toda la carrera fue Reiki y meditación, pero eso no quita para que saludase y hablase.
Me dio por aplaudir para animar al público que a su vez me aplaudía, había una conexión energética preciosa. Muchos me decían cosas por los pies.
Antes de la carrera me puse dos líneas de esparadrapo en ambos pies, para ver el roce y comprobar que piso mejor, idea de mi gran amigo Carlos Fisioteko, la mala suerte fue que se me puso una piedrita pegada al esparadrapo del pie izquierdo y me hacía daño, intenté quitarla frotando el pie con la pierna pero seguía hay. Me paro y compruebo, efectivamente la piedra estaba entre el adhesivo de los dos esparadrapos. Me la quito y veo el mensaje, puedes ser consciente del dolor y seguir sufriendo, o parar, analizar y solucionar, quitarte el motivo del sufrimiento. Es sencillo, pero a veces nos complicamos las cosas tanto. Si uno va en busca de la felicidad constante no puede detenerse por el sufrimiento causado “por una piedra” ¡una piedra en el pie!…otra señal. GRACIAS universo.
En el kilómetro 6 me junto con dos chicas que me preguntan y empezamos a charlar, les cuento unas ideas de meditación y ánimo para llegar a meta, ellas hacían la carrera de 11 km, había dos distancias. Tras un rato de charla adelanto sigo solo y en eso piso algo que me deja muy tocado, siento un dolor intenso en el pie derecho, cojeo y siento que no podré seguir hasta la media, de pronto escucho las voces de las chicas, Moni e Isa, me da un subidón, soy consciente del dolor, lo aíslo y sigo feliz, Voy otro rato solo por otra terrible zona de asfalto pero pienso en que puedo ir con ellas hasta el km 10, donde no se separan las carreras. Vamos charlando y seguimos charlando de motivación para correr. Se nos pasa volando. Cuando nos despedimos me dicen que las he ayudado mucho. “Y vosotras a mí”.
Continuo solo, me adelanta un hombre mayor, conocido del barrio, un gran veterano, me da su admiración repetidas veces.
En la segunda vuelta, quizás el km 12 una chica que me va a adelantar me grita Bravo ese minimalista y al pasar por mi lado me choca os cinco.
La policía se vuelca al verme, muchos me demuestran más admiración.
Mi problema de hoy no era el asfalto era mi falta de preparación así que fui muy conservador, no quería correr, era un paseo, meditación y reiki en movimiento en busca de ángeles.
Era ya casi de los últimos, a 5 kilómetros de la meta, viene una ambulancia, se pone a mi altura y me pregunta si voy bien “estupendamente”.
A los dos kilómetros viene otra de Cruz Roja, antes de que pregunten les hago señas, todo bien, pero así y todo se paran un poco más adelante y se baja un hombre, se pone a mi altura y me hace dos preguntas ¿corres así siempre? ¿desde cuándo? Y se va tan contento. Jajajaja, me rio.
Sigo solo en mi meditación, pienso que cuando llegue a meta sonará el We are the Champion, cuando paso por el último avituallamiento está sonando, a dos kilómetros de la meta, cojo un gajo de naranja y me echo a llorar, tengo la emoción a flor de piel.
Sigo para meta y pienso a que el speacker me mencionará, no es la primera vez, es lo bueno de tener un factor diferenciador, jajaja.
Voy por la última calle y al girar me encuentro con un montón de público antes de llegar al polideportivo, les aplaudo y siguen animando y aplaudiendo, es precioso.
Cuando enfilo la pista de los 40 metros el speacker está anunciando unas actividades que había, pero antes de la primera curva dice “acaba de entrar al estadio un caballero que está corriendo los 21 km descalzo, va a coger la primera curva” y sigue diciendo unas palabras tan hermosas que se me escapan más lágrimas, pongo las manos en posición de agradecimiento y todo e público de las gradas de pie, los que estaban en el césped, los corredores, mirando, diciendo cosas tan bellas. Sigo emocionado. Cruzo la meta y hago una reverencia y miro al respetable, todos ovacionando.
Voy a por mí bolsa de corredor y me dice el chico que me la da que no he sudado nada, jajaja. Es verdad, he ido tan fresco, metido en mi meditación y charlando con mis ángeles. Me he enfrentado a mis miedos y he vuelto a ganar. Voy hacia la salida del polideportivo y todo el mundo me dice cosas, me hacen fotos, escucho comentarios maravillosos.
Al salir una familia, padres, abuelo y niña me preguntan lo de siempre y yo me emociono, es un estilo de vida, muy espiritual, contacto con la tierra, conexión con el universo. El abuelo me da una palmada en la espalda, los padres me miran con admiración y me dicen “nos volveremos a ver” yo estaba llorando de emoción.
Voy al coche, que lo parqué muy cerca de ahí, y me encuentro con un padre y su hijo. Me pide que si me puede hacer una foto con su hijo, que se han quedado maravillados con mi ejemplo, que me han visto llegar y que ha sido impresionante.
Me encanta, digo que sí, claro, pero yo no me veo tan tan.
He corrido la media en 2:18. La he terminado, casi sin entrenar ¿por qué? Pues porque el universo quiere que este conmigo y mis asuntos evolutivos, porque el ciclo de mi vida pasa por aquí. Momentos de cambios.
Hoy un Jose ha muerto pero he vuelto a nacer.
Toca aplicar los mensajes recibidos, ser coherente con palabras y actos.
Dar un paso más en el camino de la evolución personal porque creo que eso es lo que toca, porque es lo mejor para este momento de mi vida.
Gracias Universo por todo lo que me das, lo que me enseñas.
Gracias tía, porque me has ayudado a afrontar mis miedos, me dio pena que no estuvieses porque hubieses estado feliz y orgullosa de mi, como yo o estoy de ti.
Gracias Coslada, María, Moni, Isa y todos los que habéis hecho que hoy alcance el Nirvana entrando a la meta hoy.
Sigo emocionado y alguna lágrima ha caído sobre el teclado mientras esto escribía, pero ¿qué queréis? Todo lo que he recibido hoy no se puede escribir en una crónica, hay que vivirlo.

Os amo.

domingo, 8 de febrero de 2015

Crónica de la II We run Parla 10 K, febrero 2015 por Jose Escudero

Crónica de la II We run Parla 10 K, febrero 2015 por Jose Escudero
Este fin de semana ha sido la Asamblea de la Asociación de Servicio Reiki a la cual pertenezco, la asamblea fue desde el viernes hasta el domingo al mediodía, yo estuve todo el sábado allí, ofreciendo mi servicio, aprendiendo, evolucionando. Me hubiese encantado estar el viernes y el domingo pero el universo nos pone pruebas en forma de de toma de decisiones y tenemos que hacer balance de donde preferimos estar. Buff, ¡qué difícil! A veces es tan complicado que dejas que ese mismo destino te marque alguna señal que te haga decidir. Ya sabéis lo que opino del libre albedrío, ¿no?  Nosotros no decidimos, la energía del universo decide por nosotros y nosotros nos creemos libres para elegir, pero está todo escrito. Y hoy, con el corazón dividido, tenía que estar en Parla, así lo marcó “la moneda que hace unas semanas lancé al aire”. Y tenía que estar porque necesitaba sentir el cariño de Luis Utrera, su abrazo, … igual que el apoyo de Charli, o de María. Pocas palabras sirven para llenarse de amor.
Y es que de eso se trata, ya os dije que fui con el corazón partido ¿por qué? Porque estoy lleno de amor, cuando nos reunimos tantos maestros (en las asambleas), nos demostramos tanto amor, es todo tan bello, tan lleno de energía de la buena, buff, es indescriptible. Uno lleva el subidón varios días después. Y hoy iba con el corazón partido porque quería estar en varios lugares a la vez, y energéticamente lo estuve,  y mi corazón se partió porque latía muy fuerte. Mucho. Tanto, que se convirtió en un puro latido de amor. La energía hizo estallar su recipiente…¿os imagináis la sensación? Un enorme latido, como un big bang, Entonces entiendes la creación del cosmos, el principio de la vida…Todo es una explosión de amor.
Fui en mi coche escuchando el disco que una amiga me hizo llegar y me puso especialmente triste, no sé, sensible. Disco autoeditado por una cantautora, muy hermoso, muy indie…pero triste.
Cuando llegué a Parla, me encuentro a Luis y me da un abrazo inmenso, pero lo mejor fueron sus palabras. “El mundo necesita gente como tú” ¿cómo yo? Guau…es justo lo que quería sentir, lo necesitaba. Más amor incondicional. Me invitó a un café y se fue a seguir trabajando. Sí, porque Luis organiza la gran carrera, ama lo que hace y es un entrenador magnifico de Triatlón, con un inmenso corazón.
Llegué temprano a Parla para recoger el dorsal pero pasa la mañana muy rápido y comienza la carrera. Cuando llegué hacía menos 1 grado.
Corrí descalzo por segundo año consecutivo. Todo el mundo me dice cosas maravillosas, yo voy en meditación y no respondo, sólo observo mi cuerpo y las sensaciones, la pisada, por donde voy, es una hermosa meditación del ser consciente.
Salí detrás del globo de los 55 minutos porque no he descansado bien en toda la semana, he dormido poco y no me sentía con ganas de esforzarme, quería disfrutar, sin más. Enseguida adelanto al globo de los 50 y voy a un buen ritmo toda la carrera, en el kilómetro 6 empiezo a notar molestias en el pie izquierdo, todavía me pesa Leganés. Pero sigo a delante feliz.  Me cruce con María Caballero y con Charli, así con otros corredores que no pude distinguir…sus palabras me animaron mucho, especialmente las de Charli, el grande, gracias por tus hermosas palabras, las atesoraré en mi corazón para siempre porque hoy estoy muy sensible, bueno, como siempre.
Al llegar a meta me despido de María Caballero y al irme me encuentro con Fernando y sus hijos, una familia del cole de María, Ana, la madre y esposa, corría hoy. Me encantó saludarles, es una de las familias que más me gustan y eso que me gustan muchas de las familias de los compis de María. Ellos son muy especiales. Fernando es voluntario de la 100 Madrid Segovia y su padre es el que organiza la carrera. No os digo más, sobran las palabras.
Al volver a casa música triste en el coche, mucha emoción y mucho amor.
Recuerdo a mis compis de Reiki de la asamblea y siento la misma inmensa felicidad que por la mañana.
Durante todo el día, al leer los comentarios de mis amigos de Facebook, me vuelvo a emocionar.
Gracias a todos por estar ahí.
Gracias Luis Utrera por tu amistad…los ángeles aparece en Parla una vez más.
Agradezco al universo por toda la buena gente que se cruza en mi camino.

Os amo.

domingo, 1 de febrero de 2015

Dos leguas de Leganés 2015 por Jose Escudero

Dos leguas de Leganés 2015 por Jose Escudero
Hay tantas cosas que contar que no quiero perder el tiempo con el royo de me levanto temprano y voy hasta…
Lo primero agradecer a Manuel Fernández la cesión de dorsal, Gracias, gracias, gracias. También gracias al universo por ponerte en mi camino.
Leganés tiene fama de ser el pueblo de las glorietas con esculturas, nada más llegar me encuentro en la primera a una de Nessi, el monstruo del Lago Ness, lo cual demuestra un gran sentido del humor. A mí me hace recordar la película Lago Ness en la que Ted Danson hace de científico obsesionado por localizar y documentar la existencia de Nessi. Lo descubre, pero la ternura y el amor que demuestra el  animal y el cariño que tiene el pueblo hacia el bichejo, contagia al científico de compasión y de amor y prefiere quedar mal ante la comunidad científica que demostrar la existencia de una especie rara, pues sabe que con su descubrimiento nada iba a ser igual. Medito sobre el amor y el deseo y descubro que el verdadero amor se deja ir, no es de nadie y es de todos, es libre, el deseo es un apego que pone límites al propio amor incondicional. Sonrío y sigo para recoger mi dorsal.
Me encuentro con Luis Blanco el speacker más dicharachero del barrio, hablando con Jorge Depe y amigos, con los que me fui a tomar un café, tuvimos una gran conversación.
Voy a dejar las cosas al coche antes de la carrera y luego a calentar, me encuentro con Juan Segui, conversar con él es siempre aprender. Luego me encontré con Juan Antonio  Esteban con quien comencé la carrera. También tuvimos otra gran conversación sobre correr descalzo, hablamos de los posibles miedos a lo que la gente diga, a mí me dicen muchas cosas hermosas por correr descalzo o con huaraches y me encanta.
Al principio de la carrera mucha gente, lenta, y me agobio, aprieto un poco y dejo a Juan detrás. Voy tres kilómetros descalzo pero llega un momento  de piedras que me es imposible seguir. Piso mal unas de ellas y noto como mi pie se lesiona. Tengo la opción de retirarme o seguir. Opto por seguir y aprender más.
La lesión no es grave pero correr 8 kms más podría perjudicar. Sigo despacio con huaraches. Corro más deprisa en los tramos de terreno seguro.
Me encuentro con Cristina, va genial, siempre tiene palabras de cariño y apoyo. Vi a Javier y a su pareja, Javier me hace fotos. Veo que hay un corredor de un grupete que me hace unas fotos también, al llegar a meta le vi y nos dimos un abrazo, que tipo más genial, sentido del humor y por lo que pude ver, buen compañero.
Continúo mi carrera muy centrado en la pisada y en el dolor, recuerdo la frase budista que tuve la oportunidad de recordar hace poco, gracias a un artículo compartido en Facebook, el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional, y opto por conocer el dolor, aislarlo y evitar el sufrimiento. Conocerme y evolucionar a través de dolor. Lo consigo. Subo la famosa cuesta del cementerio y llego a una parte de asfalto cómodo.
A dos kms de meta el terreno es muy aceptable pero tengo el pie muy tocado así que medito un poco sobre un libro de física cuántica que estoy leyendo, El Médico Cuántico, habla de que los electrones viajan de un átomo a otro sin desplazarse, desaparecen de un átomo y aparecen en otro, entonces me visualicé como si mis átomos viajasen en el espacio y se volviesen a unir un poco más adelante. Fue genial, me sentí mucho más rápido y liviano y nada de molestias en el pie. La teoría dice que todos somos ilusiones, creamos todos nuestras realidades al visualizarnos, vamos que  al verme la gente yo no puedo desaparecer porque me están creando los que me rodean y se podría crear un colapso cuántico, pero yo aun así me sentía deslizarme por el espacio. Guau, increíble. Esto abre muchas puertas para la meditación y el reiki, los viajes astrales… Investigaré más. Me ha dejado alucinado.
Al llegar a meta, esperé a Javier y pareja y llegamos juntos a meta, vi a Miriam y Bea en la meta, eran voluntarias…por cierto que merito, con el frio que ha hecho y todos los voluntarios de toda la carrera, de guardarropa, de enrega de dorsales…de 10. Me encantan. Gracias, Gracias, Gracias.
Tras cruzar la línea de llegada recordé la película El Quinto Elemento, era puro amor incondicional, sin apegos,  amor en esencia, pureza...Luc Besson es uno de mis directores favoritos porque lanza unos mensajes impresionantes, quizás use películas muy violentas para hablar de amor y paz, como Lucy, su último largometraje, pero entiendo que es la forma de que llegue a la gente, pues la mayoría quiere películas de acción, el que tenga que entender el mensaje lo entenderá, verá entre fotogramas...En Lucy habla de la quinta dimensión, del amor otra vez…
Al final se trata de buscar el equilibrio entre la luz y la sombra, el bien y el mal. La evolución a través del sufrimiento.
De regreso a casa, consulto mi oráculo (gracias amiga) y la zona del pie que molesta se refiere a pulmones y corazón…toca dar un paso adelante, afianzar sentimientos y seguir evolucionando.
GRACIAS A TODOS LOS QUE HABÉIS HECHO POSIBLE QUE HOY CORRIESE EN LEGANÉS.

PD: Dani, te eché de menos.

lunes, 19 de enero de 2015

III Trail del Serrucho, por José Escudero


III Trail de El Serrucho en Alalpardo por Jose Escudero (enero 2015)

Antes de comenzar quiero agradecer a Manuel Fernández que me cediese su dorsal, estoy leyendo un libro sobre Gratitud y dicen que cuanto más agradeces más atraes que te pase lo que agradeces. Gracias, gracias, gracias…pues ya me ha regalado Manuel otro dorsal para Dos Leguas de Leganés, Luis, otro para We run Parla, y me ha tocado en un sorteo de los Drinkingrunnners otro para Navalcarnero al límite. Y los reyes magos me han traído MAPOMA…Gracias al universo por darme todo lo que necesito en cada momento y gracias a mis amigos porque hacéis que me sienta muy afortunado, y lo soy, por teneros tan cerca.

Se podría decir que toda las expectativa, con la ilusión que tenía, de correr sobre un manto de nieve se vio truncada en cuanto me desperté y, como niño pequeño, fui a la ventana para comprobar si las calles de Madrid estaban blancas…pero no, ni una estrellita de nieve. Durante la carrera sí que cayeron copos y fue maravilloso…todo a su tiempo.

No hizo falta madrugar para ir a la carrera, empezaba a las 11:00 pero la costumbre hace que uno se levante pronto, me aseo, preparo las cosas que me tengo que llevar y para Alalpardo. No importa llegar pronto porque siempre el ambiente es muy agradable y entre un café, unas risas y conocer nuevos amigos se pasa el tiempo rápido.

El domingo fue un día mágico. Llegué a Alalpardo bastante antes y aparqué al lado de un vehículo blanco y, algo poco habitual en mí, baje la ventana y pregunte algo a unos corredores que estaban al lado del coche. Más raro todavía, (modo sarcasmo activado) dar con un par de grandes personas que también dan conversación. Me dicen que van a por los dorsales y que me esperan y vamos juntos. De camino, uno de ellos me dice que me conoce, y de pronto se acuerda, corrimos unos kilómetros juntos hace dos años en la Media de Moratalaz. De hecho, él me dio unos muy buenos consejos en el comienzo de mi carrera minimalista y siempre le he estado y le estaré muy agradecido. Ayer por fin hicimos presentación oficial y ya somos “amigos” de Facebook además de compis de carreras. Luego me invitó a un café y charlamos, junto con dos amigos suyos más, sobre las carreras y el minimalismo. Maravilloso comienzo de precarrera.

Luego empezaron a venir amigos, cientos, tantos, que aquello parecía una quedada de compis de diferentes grupos, Gacelas, Dinkingrunners, Team Sport Spirit, Runners de barrio, y los independientes (no digo nombres porque la crónica no tendría fin y bastante larga la hago ya)… Es algo grande, recordar que durante la semana todos hacemos un papel en la vida pero que llega el domingo y te pones tu equipación deportiva y tiras al monte, nieve, llueva o haga calor , donde sabes que vas a encontrarte con colegas que no te juzgan solo comparten la ilusión, te apoyan y creen en ti, que estamos todos a lo mismo, a crecer como personas y a dejar cosas atrás, cosas que nos limitan, porque entre otras cosas el corredor sabe que no hay límites, tenemos la cabeza bien amueblada y vamos a por todas. No conocemos la pereza y luchamos por lo que queremos…a veces nos llaman locos, pero bendita locura. ¿Qué queréis que os diga? Yo estoy enamorado de este deporte, de las carreras populares y de mis amigos. Y lo que más me gusta es ganar…sí, ganar amigos en cada carrera. Y ayer hice dos más, Itziar y Jerónimo, los conocí tomando el café previo. Lo que digo, estamos en diferentes mesas pero entablas una conversación y en tres palabras te das cuenta de que hay algo más en común. Me  recomendaron un libro, Running with the mind of meditation… Pura magia. Lo que digo, el universo no hace nada en balde, y yo tenía que estar aquí hoy.

Fui para la salida, con mucho frio y mis huaraches, dos personas de  la empresa encargada del cronometraje estuvieron hablando conmigo, me dijeron que a veces no lee bien el chip si no está colocado encima de la zapatilla, como yo lo llevaba en el talón, me pidieron que estuviese pendiente al llegar para no quedarme sin clasificar. Les insistí en que a mí no me importa la marca, a pesar de todo, cuando llegué a meta, se acercaron a mí, me preguntaron por el dorsal, estuvieron muy pendientes. Increíble, profesionales y muy buena gente.

Seguí viendo más caras conocidas, así como al principio de la carrera, me adelantaban amigos y amigos, jajaja, es una gozada escuchar el nombre de uno y que te saluden, te sientes verdaderamente corredor popular (chascarrillo de media crónica).

Comienzo la carrera, voy solo pero no paro de encontrarme a amigos. A los pocos metros de empezar, cuando se deja la zona de asfalto y se llega al camino de tierra, compruebo que se puede ir bien descalzo, así que me quito los huaraches. Una delicia. Casi todo el camino fui así, hubo un tramo algo duro en el que me tuve que poner los huaraches, uno por cantos rodados y otro por barro. Ya comenté que de 23, 20 km los hice descalzo.

Destacar el maravilloso avituallamiento con roscón de reyes incluido, gominolas, chocolate y fruta en el kilómetro 12 más o menos. Todos los voluntarios son geniales. En el km 16 había un chico de protección civil que al verme descalzo me pregunta si necesitaba una cura y yo entendí un cura…jajaja, dije, seguro que piensa que estoy loco, y lo estamos porque mira que venir a correr hasta aquí 23 km sin haber quemado los turrones todavía. Pero es todo tan hermoso que cómo te lo vas a perder…

Mi carrera fue tranquila, a mi estilo, meditación en movimiento, conocer un poco más donde están los límites y amar constantemente. Correr con frio, abrigadito, sintiendo la tierra, el barro, las piedras y el asfalto son experiencias son grandes experiencias.

Tuve el gran privilegio de correr bastante rato con Abuelo Caracol, la semana pasada corrió un ultra y el domingo siguiente en El Serrucho y encima a mi ritmo, jajaja, dando charla a todo el mundo, haciendo su papel de ángel de las carreras. Al final llegamos juntos a meta y genial. Yo llegué muy bien para lo poco que estoy entrenando. Estuvimos tomando algo, fotos por aquí y por allá pero de pronto, Abuelo Caracol desapareció, como buen ángel, y no me pude despedir de él. Pero nuestras energías siguen conectadas, los espíritus afines estamos conectados.

Por último comentar que, creo que era el kilómetro 14, había un fotógrafo haciendo fotos al lado de un charco y todos pasábamos sin mojarnos, sigo y, oigo que el fotógrafo pide, en plan gracioso, a algún corredor que pise el charco, me doy la vuelta y paso por encima del charco, chapotenado como un niño. Espero poder ver la foto.

De vuelta a casa, en el coche sentí cierto dolor en en un par de dedos de cada pie, creo que es normal; al llegar a casa me da un pequeño bajón de cansancio. Mi mujer me grita que Tengo lo que me merezco, y María, mi hija, me prepara mantas y la ducha caliente, la comida, sopa, uhm…me abrigo y descanso. Sé que es del sobre esfuerzo y mientras se me caen unas lágrimas por las mejillas pienso “es verdad, tengo lo que me merezco…tengo una hija que me cuida, amigos que me aprecian y me bendicen con su amistad, tengo la posibilidad de disfrutar de una carrera maravillosa, de ser consciente de la belleza de la vida, de meditar en movimiento”

Es verdad, tengo lo que merezco…gratitud inmensa. Y agradezco egoístamente porque si es verdad, que lo es, que al agradecer de corazón multiplicas que retorne eso por lo que das las gracias…yo quiero más días como el de ayer.

Es verdad, soy un egoísta, pero gracias universo por todo lo que me ofreces.

Gracias, amig@, por leerme, animarme, quererme, apreciarme, por estar ahí. Todos somos uno y yo os siento muy adentro, en mi humilde corazón.

Gracias, gracias, gracias.

domingo, 28 de diciembre de 2014

III San Silvestre Trail de Pedrezuela. por Jose Escudero

III San Silvestre Trail de Pedrezuela.

Es alucinante, que estoy desmoralizado y que no quiero correr…jajaja, y el universo te brinda la oportunidad de recordar lo que uno es, corredor.
Y dos carreras seguidas.
El viernes corrí en Humanes. Y el sábado tocaba montaña gracias al dorsal que me regaló Marián, unos días atrás, gracias amiga, te quiero y lo sabes.
En Pedrezuela nos juntamos un buen grupo de amigos. No digo nombres porque seguro se me olvida alguno, fue un placer conocer a amigos de mis amigos…y a Víctor, que me invitó a un café antes de la carrera, me sentó muy bien para entonar el cuerpo. Mapi, siempre con la cámara de fotos, inmortalizando miles de momentos, Marián, siempre me sabe a poco nuestras conversaciones, tan profundas…

A lo tonto ya he corrido todas las ediciones de ésta gran carrera. El primer año disfruté, el segundo, sufrí y ahora he sido el hombre más feliz del mundo.
Mi idea era correr con huaraches, pero en mi mente había algo que me hacía tilín, ¿y si corría descalzo un trail de montaña? No, no, bueno, depende del terreno…no, buff, la idea rondaba por la cabeza.
Comienza la carrera, unos metros de asfalto, pienso, a la vuelta entro descalzo a meta. En cuanto dejamos el asfalto llega la primera cuesta dura, terreno con piedras. Seguimos hasta cruzar el río, me espero mi turno, hay algo de espera pero mejor que los otros años. Seguimos y los corredores, como en otras carreras hablan de mis huaraches, que si en otra carrera había uno corriendo descalzo…escuchó esto como una señal…
Más cuestas arriba y abajo, buff…otro riachuelo donde se me mojan los pies y los huaraches me resbalan, corro muy incómodo y siento que la superficie de arena húmeda no es tan mala como el asfalto, así que me paro y me quito los huaraches. Siento el barro a mis pies, una gozada, me siento completamente libre, como un niño pequeño. Corro con mucha precaución. En algún tramo he de ponerme los huaraches por el exceso de piedras, sufría innecesariamente, así que todo con cabeza. Con huaraches en caso de necesidad, descalzo en caso de placer absoluto.

Sentir el contacto con la naturaleza, el inmenso placer de la tierra húmeda, cruzar ríos, una zona de hierba, el barro, otra zona verde encharcada…es indescriptible. Disfruté al máximo. El estado de concentración, el ritmo, el balanceo del cuerpo crean en mi un estado de meditación en movimiento impresionante.
Escuchar comentarios y palabras de apoyo de otros corredores, del amigo de Juan (me encantó saludarte), Juan Carlos, que corrimos casi a la par, de otros corredores del maravilloso club Tierra trágame, de LadyRunner…fuimos unos cuantos juntos casi toda la carrera, creamos un ambiente muy agradable, de apoyo, de lucha. Maravilloso.
A 6 kilómetros de la meta me caí en una bajada de barro, me resbalé y en cuestión de segundos llegó un corredor por atrás y me dio su brazo “¿estás bien? apóyate en mi” y así sin darme opción, me ayudó a pasar ese mal tramo para un barefood. Estaba feliz, un contacto con el ángel de la carrera. Llegamos al último avituallamiento y me sonríe una chica de Protección Civil ¿te acuerdas de mí? Me imaginaba que era la misma chica del año pasado, pero digo que no la recuerdo, ella me dice que el año pasado la deje muy marcada por mi reto…para poneros al día, el año pasado hice un reto de correr 8 San Silvestres por dos fundaciones (Menudos Corazones y Fundame) cuando llegué a ese punto de avituallamiento estaba destrozado, estaba enfermo, no me sentía nada bien, como si mis pulmones no me pertenecieran, estaba casi fuera de tiempo de llegada…esta morena, alegre y jovial me dijo que me retirase, entonces yo respondí, apretando las manos y dejando caer unas lágrimas por mis mejillas que no podía, que tenía que acabar el reto…ella y su compañera entonces me animaron, me dieron todo su amor y pude terminar, sufriendo mucho pero con una gran sonrisa… En esta ocasión, mi ángel de entonces me dice que me estaba esperando “¡qué bien! A ti te estaba yo esperando” me dice. Nos alegramos mucho mutuamente, me satisfizo sentir su afecto pero al decirme que el año pasado la dejé muy marcada me hizo meditar. Uno hace un reto con un fin solidario, pero cada gesto, cada palabra, que se hace o que se dice para conseguir ese reto tiene una repercusión en los demás. Tenemos que ser conscientes de que nuestra vida es un ejemplo, hagamos retos o no. Por eso, siempre digo que hagamos las cosas lo mejor posible por nosotros mismo y por los que nos ven. Ella, no sé su nombre… me volvió a reconfortar este año. Al terminar nos volvimos a ver en meta y para despedirme me dijo “Sigue cumpliendo todas las promesas que haces” Buff, otra señal…y buena frase para meditar.

Los últimos kilómetros fueron igual de hermosos, resaltar que en el último tramo, después de volver a cruzar el río, el terreno es insufrible y me paro para ponerme los huaraches, me veo sangre en un pie. Una corredora se me acerca, me pregunta si necesito algo, eso me lo preguntaron varias personas en la carrera, y al verme la herida me hace un gesto con las manos, y me cogió de la cabeza, como diciendo “CABEZOTA ¿Qué haces?”. Me encantó el gesto, fue muy maternal, muy entrañable.
Seguí hasta el asfalto con los huaraches, el ´último kilómetro de nuevo descalzo, mis pies llenos de barro y sangre (más llamativa que otra cosa) eran el reconocimiento personal a una experiencia tremendamente sobrenatural.
En meta, saludos, ver a los amigos y un bocata de panceta…que no, eso es lo que había para los carnívoros, yo comí fruta y pan con chocolate. En la gloria.
Me encantó ver a todos mis amigos que llegaron muy bien y a Ruth que hizo Podium. Todos sois geniales.
Me quedé un rato más, pude saludar a Alejandro y a Gerardo, organizadores del CTM Pedrezuela de ésta hermosa carrera. También había sorteo y tampoco me tocó. Pues nada, a seguir encontrando la felicidad corriendo descalzo y rodeado de ángeles del camino, que los hay


IV Crónica San Silvestre de Humanes por Jose Escudero

IV Crónica San Silvestre de Humanes

En Humanes hay mucho corazón.
Cuando hace unas semanas me llama Oscar y me dice que me invita a correr la San Silvestre que organiza su club, me emociona. Yo no tenía pensado correr ninguna carrera más este año pero así vienen las cosas…Cristina me invita a la BBVA, Oscar a Humanes, Luis me invita a la Escuela de Atletismo y para terminar el año, Maríán me invita a la San Silvestre de Pedrezuela, justo para el día después de Humanes…y yo que no quería correr… y yo que estaba desanimado…pero ahí es cuando aparecen los ángeles de la motivación y te empujan con sus alas para que recuerdes que es lo que a uno le hace feliz…correr, sentirse querido, apoyado, arropado, que en estos momentos de frio viene muy bien.
La Sansil de Humanes, 6´5 km de asfalto cómodo, muy llano y bien asfaltado, perdonar que insista. Así que corrí descalzo. Muy a gusto. Feliz. Inmensamente feliz.
Fuimos Luis Briones y yo, Oscar me garantizó un dorsal para Luis, de los que estaban inscritos pero que no se recogiera, y así fue. Además no me dejó pagarlo. Oscar me demuestra cada vez que le veo que es el ángel de Humanes, no sólo por los detalles que siempre tiene conmigo, además porque es así, bueno, angelical… y porque fomenta el deporte, su forma de tratar a todos los que le rodean, con palabras amables, con una sonrisa…con amor.
Además tuve la oportunidad de ver a Santi Molina, el gran editor, fotógrafo de Revista Runonline, un hombre trabajador y luchador. Se merece toda clase de éxitos.
Comentar poco más excepto que no nos tocó nada en el sorteo post carrera pero que disfrutamos mucho, eso sí, nos quedamos helados. Así que a pesar de las ganas que teníamos de volver a casa (Luis se metió en el coche nada más llegar a él y le hice bajar para tomarnos un té) disfrutamos un poco más de Humanes en un bar decorado con espadas de película… y allí estábamos Luis y yo en frente de Excalibur, la mágica espada del Rey Arturo,  y a mí que me encanta ver las señales…Arturo, el gran buscador del Santo Grial, no busques en el exterior lo que está en verdad dentro de ti…en fin que me enrollo…

El viaje a Humanes ha valido, una vez más, la pena. Una búsqueda al interior del ser, una carrera descalzo, meditación en movimiento y muy buena compañía.
Jose Escudero